sábado, agosto 25, 2012


DE FASCISTAS, PROSTITUTAS Y TECNOLOGIAS DE LA INFORMACION:
Una aproximación pretenciosa a la filosofía crítica.

Por Diego H. Tenjo Ramírez
Estudiante de Ciencias Sociales Universidad del Quindío.

Well, maybe there's a god above
But all i've ever learned from love
Was how to shoot somebody who outdrew you
It's not a cry that you hear at night
It's not somebody who's seen the light
It's a cold and it's a broken hallelujah
Hallelujah…
Leonard Cohen.


Cuadro de texto: Heidegger apoyando a Hitler. Leipzig, noviembre, 1933 *Martin Heidegger se equivocó, se equivocó y desconoció el testimonio del Dr. Frankl, tapó con un dedo el sol, negó la barbarie y la violencia contra la humanidad auspiciada por quienes en un delirante empeño juraron ser el centro del pensamiento occidental, la panacea y la continuidad del legado griego.

Heidegger se equivocó y me esmero en imaginar su hipotética reacción y el conflicto interno que carcomía su poca libertad espiritual, reprimenda que bien merecida tenía por poner al servicio del nacional socialismo su conocimiento, su agudeza intelectual, por ocuparse de forma entusiasta en el desarrollo de una filosofía del nacional socialismo, justificaciones para un sistema despiadado, para el “mal elemental”, para lo bárbaro. Sólo bajo el argumento de que Alemania era el centro del pensamiento occidental.
Eso debido a que según él en Norte América el hombre sucumbió al mercantilismo y a la tecnificación de la tierra, (digo Norte América, porque América Latina en la lógica del pensamiento Heideggeriano no existió, apareció en el mapa sólo algún tiempo después cuando con la complicidad del Vaticano y la Cruz Roja Suiza, muchos de esos tiranuelos nazis huyeron de Europa luego de la segunda guerra para esconderse bajo el antifaz de intelectuales, empresarios y “hombres de bien”; vinieron a cultivar la bacteria del fascismo y del capitalismo totalitario fenómeno que décadas más tarde germinó y se vio reflejado en la ola de dictaduras militares que azotaron el sur del continente, esos tiranuelos remedos de Hitler que cegaron tantas vidas e historias). Mientras bajo esa misma razón en Rusia el Marxismo masificó al hombre en el marco de un colectivismo dictatorial.
Condeno a Heidegger Por malversar a Nietzsche y tergiversar malintencionadamente sus enseñanzas en su afán de justificar lo injustificable, por desinformar y aconsejar al fascismo difundir ediciones de bolsillo retocadas de la filosofía de Nietzsche apropiadas al acomodo nazi. En buena hora Friedrich se sumió en la locura más profunda y muda como un gesto sensato y honorable para evadir lo que hacían con sus enseñanzas los nazis y hasta la ignota de su adorada hermana. Critico a Martin Heidegger por hacer inviable y lesionar la confianza que teníamos en los dos grandes anuncios que tuvo en su momento Zarathustra para la humanidad cuando bajo de la montaña luego de años de retiro espiritual: La muerte de Dios y el sentido de la tierra.
 “¡Hermanos míos, yo os exhorto a que permanezcáis fieles al sentido de la tierra, y nunca prestéis fe a quienes os hablen de esperanzas ultraterrenas! Son destiladores de veneno conscientes o inconscientes(…) Antaño, los crímenes contra Dios eran la máxima blasfemia. Pero Dios ha muerto, y con él han muerto esas blasfemias y han desaparecido esos delitos. Hogaño el crimen más terrible es el crimen contra la tierra; es decir, poner por encima del sentido de la tierra las entrañas de lo incognoscible”. [i]  
En el nacional socialismo se puso de manifiesto lo peor de la humanidad y Heidegger consciente y cobardemente negó los métodos racionales, burocráticos y metódicos del exterminio judío hasta sus últimos días. Aunque la historia intente ocultar esa etapa de su pensamiento y lo presente ahora como el filósofo más importante del siglo XX y aunque Arendt una judía que padecía el holocausto lo defienda a Heidegger airadamente diciendo que el oficio del filósofo es mirar para arriba hacia las estrellas y no ver el hueco en la tierra, no mejor saquemos a Arendt de esto, que el amor es una anestesia poderosa y todo lo justifica.
Es que exterminar no era otra cosa que un trabajo al interior del régimen nazi, un trabajo similar a ir a la oficina, cumplir con un horario y con una tarea específica; Una burocracia del sistema, la tarea era el exterminio judío, el proyecto era la materialización del odio y la radicalización de la negación del otro.
No ya lo que nos hacen creer que la Alemania Nazi surgió de una compleja maquinaria económica y política avivada por la furia de un cristoloco solitario y megalomaniáco llamado Adolf Hitler, que no puede ser que aún hay quienes creen que mediante la fórmula de la dominación carismática[ii] aplicada al caso del Führer nos hizo creer a todos que todo ese andamiaje emergió solo de su mente inculta y enferma. Eso no es cierto, Hitler fue la encarnación y la respuesta desde las entrañas del resentimiento del pueblo alemán tras la derrota de la primera guerra y la hondísima depresión económica en la que Alemania se sumergió tras la firma del Tratado de Versalles en 1919.
Hitler representaba la sed de venganza luego de la contundente derrota de Alemania y por eso cobra sentido la invasión a Polonia y a Francia, justificada y alentada por Heidegger en su discurso de posesión como rector de la universidad de Freiburg.
Queda claro que el Führer era la viva imagen de la instrumentalización de la razón, Max Horkheimer en la “Critica a la razón instrumental”[iii] comenta que la razón abandona su autonomía porque la razón subjetiva siempre tiende a contaminar con fines individuales a la verdad que es utilizada como medio para alcanzar unos fines que ni ella misma controla, este proceso se construye cuando surge una afirmación universalmente valida que puede aclarar y ayudar a los hombres a vivir con razón y en armonía, pero siempre es un tremendo fracaso cuando la prostituta razón es tomada como herramienta de sólo un sector que la dirige con el propósito de suplir o satisfacer bienes individuales. (Horkheimer 1973).  Siempre al lado del más fuerte, del discurso dominante.
Mientras transcurren páginas y páginas de injusticia y brutalidad en la perspectiva psicológica de los prisioneros judíos narrados honestamente por el Dr. Frankl, pienso en el que narra en primera persona como un Heidegger humanista, el del Ser y el tiempo, el que cimentaba la esperanza en el hombre quien se indagaba por el origen y el posterior encuentro con el Ser y la tierra. El que justificaba la existencia en tanto entendiéramos que nuestra inexorable característica de temporalidad es inherente a nuestra naturaleza y debemos aferrarnos intensamente a la vida mientras dura. Muy similar a algunas conclusiones del texto en mención (del que les debo la cita). Donde se intenta justificar el valor de la autodeterminación y de la capacidad de ser dueños del destino a riesgo aún de las situaciones adversas, de descubrir humanidad en las cosas simples, de encontrar belleza en los pequeños detalles más allá de la fealdad y la miseria del entorno. Entender que la sensibilidad encuentra arte donde no se lo espera y sobre todo comprender que solo la libertad de espíritu y la elección de la actitud personal, para elegir el camino propio que nos hace verdaderamente libres.
Foucault decía que la razón necesita afirmarse negando la locura, así como la sociedad necesita desarrollarse negando la delincuencia. Pero también que toda intención de poder genera resistencia al poder (Foucault 1958), y tal vez con ese mismo ánimo me encuentro hoy despotricando activamente contra la razón que es una puta, una mercenaria que no puedo pagar y abogando por la instrumentalización objetiva y viable de las herramientas que existen y deben estar al servicio de la humanidad, más no al sentido contrario.










[i] NIETZSCHE, Friedrich. Así habló Zarathustra. Primera Parte: Prologo de Zarathustra I. Biblioteca Contemporánea. 1994. Pág. 38.
[ii] Sobre la dominación carismática y los tipos de dominación legítima ver. WEBBER, Max. Economía y Sociedad, México. Fondo de Cultura Económica, Vol II (1969) Cap.II. Los tres tipos puros de la dominación legítima. Sociología de la dominación.
[iii] Ver. HORKHEIMER, Max. Critica de la razón instrumental. Versión Castellana de: H.A Murena y D.J Volgelmann. Versión digital en http://www.archivochile.com . Web del centro de estudios “Miguel Enríquez”.

sábado, mayo 24, 2008


CON ESE ACENTO DE NINGUNA PARTE...


Sin más remedio que tomar la moneda en la que por sorpresa se transformó el último billete que le quedaba luego que una gitana lo abordara desprevenido en la calle, iba anunciando vino y rosas, junto con otras completas mentiras. Frotó la moneda con sus manos tal como ella le dijo, buscaba su mirada esquiva y triste deseando que ese acento de ninguna parte se quedara a su lado, que cada palabra que brotara de su boca le perteneciera, y que cada mañana sus ojos verdes se abrieran para el, que su piel tersa y suave rozara la suya para siempre y que en su cama, a cada amanecer pudiera sentir esa desnudez tibia, soñaba con verla dormir despreocupada, confiada, segura entre sus brazos, que esa boca mentirosa le besara, que callara sus palabras necias, que borrara sus angustias, se sentía tan solo que sin dudarlo quiso creer en cada palabra que decía, se entregó con fervor a creer cada cosa que le decía y lo deseó con tanta fuerza y con tal anhelo… guardó la moneda envuelta en una servilleta en el bolsillo del pantalón y se despidió jurando volverla a ver.

A su casa se vio forzado regresar a pie, tendido en la cama vacía estuvo pensando en sus ojos verdes, fascinado por ese acento de ninguna parte, intentando sentir una vez más la piel suave de esa mano sosteniendo la suya y guiándole a su delito por entre senderos inciertos, por entre sus deseos no cumplidos, por entre sus bellas mentiras, por entre las líneas de la vida y la suerte.




Imágen tomada de: http://www.lauralopezcano.com/images_large/gitana_lg.gif

sábado, mayo 17, 2008

Defunctorum... Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.


Una luz cansada de candelabro titila y amenaza con la oscuridad, una mesa roja, larga con sillas a los costados dan la impresión de estar ocupadas, en la pared retratos de santas, santos y viejos obispos; a lo lejos la tormenta mueve los árboles y doblan lerdas la campanas, llega hasta la mesa una música lúgubre, constante y tediosa. En la otra habitación el reloj de péndulo anuncia otra hora, que –como las presentes- habrán de desmigajarse y caer a cada nueva vuelta de las agujas.

Un hombre se sienta a la mesa, escribe, tiene en la cabeza muchas ideas confundidas y contradictorias como un lago revuelto por los peces, escribe y tiemblan sus manos, se siente sólo, de cuando en cuando levanta la cabeza y mira de reojo hacia su alrededor mientras sostiene la respiración para no hacer ruido, para escuchar cada leve cambio en el lugar, la gran mesa y las sillas están en un salón enorme como una bodega, sólo el candelabro de encima de la mesa ilumina la escena con las llamas inquietas y cada vez más pequeñas sus velas, el gran salón está decorado con cortinas y alfombras rojas escarlata, líneas y líneas de hilos dorados rematan cada borde del lugar, el salón está en la parte de atrás de la capilla que se baña con la furia de la tormenta que no dejan de doblar la campanas, una espesa arboleda acompaña aquel lugar, no hay mucho que mostrar en las inmediaciones de la construcción, sólo árboles centenarios, viejos, grandes, frondosos que dificultan la entrada de la luz natural de la noche, se refleja pobremente la luna en el rocío que cae de las hojas, desde donde se ve una ventana azotada por la tormenta con una luz de vela opaca apenas visible donde un hombre anuncia malas noticias…

Su excelencia:

Reciba de un servidor este atento saludo.

Temo mucho ser portador de tan desdichadas noticias, como ya lo sabrá por las anteriores cartas, su hermano el cardenal, vuestro entrañable amigo a dejado este mundo de los hombres para acudir al llamado del Señor en el reyno de los cielos; momentos antes de su partida, lo rodeaba una presencia de júbilo y hasta me atrevo a confesarle que sus gracias y bromas no parecían propiamente la actitud de un moribundo, aunque las carraspeas repentinas no le impedían compartirme episodios lejanos de su vida; hablaba de la casa familiar, de su honorable padre pescador, de Lucrecia…

Comprenderá su majestad que no es fácil para mí plasmar en éstas líneas mis últimos momentos con el señor cardenal, pero lo hago expresamente por ser ésta su última voluntad, mientras preguntaba por vuestra pronta visita, cerró los ojos a este mundo hoy a las tres en punto de la tarde en su recámara, luego de un profundo…

Como un animal furioso la tormenta arreció y se coló por una de las ventanas del salón y el estrepitoso silbido corrió por todo el salón, como un golpe de gracia extinguió la débil luz del candelabro y pronto todo lo que rodeaba al hombre se cubrió con el manto frío de las tinieblas, los retratos caían con fuerza al suelo, las cortinas se agitaban violentas y se rasgaban, hasta la gran mesa vibraba y se desplazaba de a poco, los estruendos, los relámpagos poderosos parecían quebrar las baldosas en el salón, el hombre aterrado no lograba comprender, atravesó con dificultad el salón, abrió una puerta, subió a toda prisa las escalas, llegó al pasillo, empujó con fuerza la puerta de la habitación donde reposaban los despojos mortales del cardenal.

Oh! profunda sorpresa la que recibió aquel hombre en esa noche inmemorial, mentirosa, extraña y oscura al ver al cardenal levitar sobre las sábanas revueltas, todo en la habitación cubierto por un aura rojiza; el hombre gritaba con fuerza, con todas sus fuerzas, pero era claro que nadie atendería su llamado desesperado, con la garganta destrozada, cegado por el pánico, tiraba de su cabello y se lo arrancaba a jirones, varios intentos frustrados para salir de esa habitación, para abandonar ese lugar por que la puerta se cerró con fuerza y parecía que mil hombres apoyados sobre ella al otro lado impedían la salida, algo en su pecho se rompió y calló de bruces al suelo vencido por el dolor dejando ese misterioso y denso espectáculo a sus espaldas, buscó la calma y haciéndose a la idea de su penosa situación, posó suavemente su cabeza sobre la alfombra y luego de un profundo suspiro, liberó su alma de la cárcel del cuerpo y del mundo.

Aunque en cierto modo me siento responsable de tan infortunado suceso, preferí guardar silencio y no conspirar para que la carta llegara a su destino.



jejejeje

En la treinta y cuatro subo al micro


En la treinta y cuatro subo al micro, pago el pasaje, tengo suerte esta vacío – a más de uno le gustará subir al bus y encontrarlo vacío o por lo menos con un lugar -, y como cualquier otro pasajero busco el lugar más cómodo, miro por la ventana y me atraen los anuncios de todo tipo que se ven en la pluralidad de las calles, empanadas tony's, las gatas, las gatas... feria del brasier y solo cucos, cabinas telefónicas, vendedores de esquina como cualquier transe-unte, un desprevenido, un blackero y su novia, una señora gorda con un niño, los colegiales y sus graciosos atuendos adolecentes...

Aquel paseo habitual se rompe, cambia, cuando de repente en el semáforo una rubia artificial para el micro, facciones finas, exquisitamente perfumada, zapatitos rojos que dejan ver su piel blanca en los pies, esa poderosa y contundente presencia femenina que intimida, que atrae como a los planetas la fuerza de la gravedad, me entorpece, ella se deja mirar a través del reflejo del vidrio polarizado de la cabina del micro, ella y yo en la primera silla del micro, creo que un micro no es el mejor lugar para hacerse a una dama, aunque es inevitable no dejar de observarla, ella saca de su bolsito una carterita rosada con sus polvos faciales y un aparato que bien puede servir como labial y para las pestañas.

La miro, siento que ella se siente observada y me reconforta saber que disfruta de mi evidente interés hacía ella y sus cosas, tal vez por vanidad, tal vez porque sabe bien lo que tiene y sabe de su efecto en los hombres…

ATRABILIARIO


Cae la tarde y espero la hora de salida para marchar a casa. Las lucecitas de navidad resucitan en las fachadas de los edificios y cuelgan también en los árboles de la calle como justo ayer hace un año. Esta noche estaré sólo, esta noche no te espero. Fui fulminante al teléfono: la derrota contundente ha de calar por lo menos algo en tu enormísimo ego. Reflexiono sobre la discusión y creo que un poco de razón debo tener. Porque la sensación de levedad es muy grande, aunque me cueste un vacío en el estomago y la tensión de la cabeza; no te espero ni tampoco espero cena, ni cama caliente, ni besos amargos y fríos que busquen mis labios. Aunque, a decir verdad, me mueve un morbo interno que clama por tus represalias, por tus aullidos de loca y tu sarta de mentiras, el sonido de los platos que se quiebran brutalmente contra el suelo, imagíno un puñal tibio derramando carmín en la hamaca, tu ó yo ahí con un velo blancusco en los ojos abiertos y con la piel aún tibia por el combate y con pequeñas gotas de sudor que van a mezclarse para crear un coctel de sangre y sal; veo mi casa ardiendo en llamas y tu risa malvada y loca pero satisfecha. Si eso pasara, tomaría un leño ardiente y me encendería un cigarro para aplaudirte y burlarme de tu cólera, para darme por muerto en los salones de baile donde Mariel no espera al capitán.

Bajo por la Avenida de Las Palmas, perezoso y sin dinero, con un halo seco y amargo en el paladar que me dejó el vino y los cigarros. El aparatito con la música se quedó sin batería, y en la calle reina el silencio, por lo que guardo mis manos pálidas, húmedas pero frías, noto de pronto en mis manos y en lo que puedo ver de mi piel ese extraño tono fluorescente del que habla Fresán cuando se refiere a los que van a dejar este mundo; pongo las manos en la chaqueta mientras con una obstinación tranquilizante retomo mi vieja costumbre: …Tarareo I'm your man y recuerdo una frase que un buen amigo me compartiera esa tarde por el MSN: “ella se lo pierde” me renuevo con orgullo y continuo mi camino incierto.

A lo lejos un ñero se tambalea en la acera contraria, va dando tumbos y diciendo cosas que apenas puedo percibir. De repente tiemblo por el frío, por la rabia; siempre que el miedo acosa me tranquilizo fumando un cigarrillo, busco en la chaqueta, en el bolsillo de la camisa, lamento no tener otro cigarro, así que desvíoun poco el camino de la Avenida de Las Palmas para acercarme a esa gorda que está desparramada en una butaquita de espaldas hacia la pared. Lleva puesto un gorro de lana azul oscuro y grasoso, tiene un bizarro y asqueroso carrito rosado y azul pastel -como los que usan las mujeres para llevar a sus crías-, cargado con termos y ollas que hierven con fuerza mientras perfuman el frío de la madrugada con olores a tinto amargo y trasnochado. Le pido un cigarrillo. Saco de uno de los bolsillos, esa última moneda que reservé para el camino, por si acaso algo se me ofrecía. La gorda con el gorro de lana graso, antes de acercarme la cajetilla con los cigarros, estira su asquerosa mano sucia que deja ver las uñas a medio pintar con un color como rosa pálido, color hueso, que no le alcanza para esconder el mugre de las manos, negras hasta los pliegues en la línea de la vida que se le parte en dos a la vieja.

Es inevitable e increíble la bronca que me da ese gesto de desconfianza de la mujer, como si yo quisiera fugarme con un maldito par de cigarrillos, viejos, amarillentos y puercos. Pienso derramar en el andén el contenido de de los tarros del carrito ese, patear a
esa gorda cochina y correr como un loco por la Avenida de Las Palmas, pero considero menos arriesgado, más simple y sensato acercarme a la flotilla de taxistas ojerosos y adormecidos que escuchan música amarga, fea y vieja, de esa que se escucha por la estaciones radiales a la madrugada. Voy a pedirles fuego para el cigarro. El humo ácido del cigarro estimula el dolor de cabeza con el que creí haber acabado hacía unas horas atrás en esa cantina pastosa, oscura, olorosa a moho y atestada de putas horrendas y mal vestidas. Fumo el cigarro y en el gusto un sabor óxido como de sangre, los sentidos extraviados, tambaleantes, ebrios, la cara fría y sucia de tierra por el duro y contundente golpe contra el asfalto desnudo y pegajoso. Siento algo de dolor en las costillas y húmeda la espalda, mientras el ñero que se bamboleaba hacía unas calles por La Avenida de Las Palmas, entra y saca de mi cuerpo una hoja que blande filosa, brillante y fría.

sábado, abril 28, 2007


Sin más palabras...






"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. (...)"

viernes, abril 20, 2007












MIS ALAS DE PRUEBA

Ayer encontré una salida, una ruta de escape a este mundo plagado de obscuridad, miseria, dolor y amargura, una vez más fui testigo del poder de la música que es el tesoro más bello y valioso que poseemos nosotros los humanos y que, inherente a nuestra naturaleza, pulsa fuerte en lo profundo de todas las entrañas y nos guía por entre los recovecos del laberinto de desasosiego que es la rutina diaria y la monotonía de las cosas que nos rodean. Una diosa más hermosa que Venus me cubrió con su manto de colores, tocó a la puerta del corazón y me llevó a dar una vuelta por lugares que me fascinan y me encantan, luego me prestó por un rato sus alas y volamos juntos, fué un paseo mágico por el universo divino de acordes y melodías, una maraña luminosa cargada de sensaciones que reviven las pasiones incesantes aunque casi siempre ausentes.

Unas manos caminaron sobre las teclas del piano que rompía con música el silencio, una voz dulce y tierna me curaba el alma con poesía, un tiple con bandolas parecidas al despertar de un nuevo día en esas mañanas colombianas, el oboe cubría todo espacio transformando cada melodía en color y ese chelo sincero, melancólico pero divino, me abría los ojos al paraíso y me hacía llorar de orgullo y alegría. El calor humano, el estruendo delicioso de los aplausos, excitantes, llenos de emoción y las gentes admiradas y enamoradas por tanta belleza que se hace difícil describir.

Ayer encontré una salida, una ruta de escape, una ventana con vista al mundo del color, de la alegría, de la pasión, de la paz...
Y me olvidé por un instante de los problemas del mundo, amé a los humanos, perdoné a mis enemigos, hice las paces con el rencor y el odio, me llené de vida; ahora sólo quiero amar, dar y amar para no dejar de advertir quizá por siempre esa eterna presencia!!!

Este es un homenaje sencillo que viene desde dentro de las puertas abiertas de mi corazón para cada uno de los Alas de Prueba y l@s Colombita, a todos ellos un abrazo tan inmenso y amoroso como su música.

Juanita, Sofía, Angélica, Diana, Dorita, Sandra, César, Pablo Y Oriol ...

Gracias, muchas gracias!!!
Nota: las imágenes que aparecen en este escrito son pura bacanería, primicia y cortesía de Andrés Perez, mi primo querido alias "Mr. Wolf" pueden ver próximamente más de estas preciosas imágenes en www.losqueestanestan.blogspot.com

jueves, marzo 29, 2007

UN PEQUEÑO HOMENAJE




Hace mucho que moría de ganas por hacer un pequeño homenaje, un tributo casi insignificante pero no por eso falto de amor y sentido para un hombre que es el más de los más admirados por mi persona, el genio de Úbeda.
Un abrazo inmenso en la distancia, y que no se nos muera nunca CARAJO!!!


Rubia de la cuarta fila
Por Joaquín Sabina el 14 de Noviembre de 2005 en
Inédito

Virus de la madrugada
cuento de hadas
groupie de MTV
la balada despeinada
de esta noche te la debo a tí.
Sin negar que escribo por encargo
para huerfanitos de calor
tan amargos, tan malitos, como yo.

Rubia de la cuarta fila,
crece lo que tengas que crecer
zumo de humo con tequila
cambio mis arrugas por tu acné.

En la tiza de tus ojos
hay cenizas de naranjo en flor
y pavesas del rastrojo del amor.
darara darara darara
darara darara darara

En mi traje viejo caben,
casi, casi, todos los demas
los que suben, los que saben
los que duelen, los que huelen mal.

Mis legañas, mi ruleta rusa,
una musa un cuarto de alquiler
dos Españas, 7 besos de mujer.


Rubia de la cuarta fila,
hablame de tu portate mal
mantoncito de manila
con un piercing rojo en el ojal.
Cuelgate de quien te quiera,
no te mueras más que por amor
cuando yo tenia tu edad
era mayor.

Me pidieron que improvise
y en los bises te mandé un bombín,
los veranos son tan grises
los otoños solos de violin.


Y que salga el sol por algeciras
y la media luna por Bagdad
y los sueños sean mentiras de verdad.
Rubia de la cuarta fila,
carterita para el buen ladron
lagrimón de cocodrila
juego de dalila con sansón.


No le cierres la ventana
a la aurora que rompe el cristal
que el hora es el principio del final.
Rubia de la cuarta fila
dos pupilas que me tratan bien
Rubia de la cuarta fila
descarrilame el ultimo tren


Rubia de la cuarta fila
tragaperras de mi vanidad
Rubia de la cuarta fila
clorofila de la soledad.

sábado, marzo 17, 2007


Más o menos un ATRABILIARIO


Hace días que quiero decir algo, mejor, más que decirlo, gritarlo, más que gritarlo, algo como lanzar un profundo alarido que viene desde el estómago, más que un profundo alarido del estómago, unas incontenibles ganas de vomitar ó más que todo eso, todo junto y lo desperdigo en las líneas que vienen.

No me había tomado la molestia de sentarme a hacerlo, no sé por qué, o de golpe sí, bueno el caso es que hoy amanecí con ganas de no quedarme con las ganas y entre otras cosas de las que quiero hablar que bien puede ser una sola que las contenga a todas y entonces sea una cadena inmunda, horrible, que molesta que no me deja dormir que me hace doler la espalda, que me hace ser más vulgar de lo que habitualmente soy, que es responsable de que reine la intranquilidad, la incertidumbre, la tristeza, la alegría amarga, algo especial me viene a la cabeza, ah bueno, en realidad hace rato que la tengo atorada como a una espina en el paladar, me duele, me molesta, me irrita, me altera, me acalora, y hasta me indigna, mejor dicho esa espinita, ese atorado, nunca salió de ahí y cómo ya lo dije, no me lo voy a tragar!!!

No sé si la cosa empezó desde que esos chambones, indolentes - indecentes y majaderos de los noticieros me hablaron de un extraordinario evento, de un “encuentro histórico”, alguna vez vi una película acerca de la vida y obra de uno de los magos más populares, famosos y recordados por niños, jóvenes y adultos, no hablo de Mandraque ni de Gambito, ni de Papá Pitufo, tampoco del Profesor X, hablo del Mago Merlín, lo interesante de la película y a lo que voy es que allí me hablaron de un asunto que califico como muy interesante, se trataba de la muerte de los dioses, y saben ustedes cómo mueren los dioses según esa película? Mueren con el olvido, me explico, cuando me olvido de dios, cuando no le temo, cuando no me importa, cuando no me interesa, cuando no lo recuerdo entonces lo estoy matando.
Vuelvo al asunto histórico ese del que me hablaban los telediarios, viene de visita el petardo, el asesino, el bastardo, el más brutal, el más cobarde, el más ladrón, el mas infame, el más imbécil, el más sucio, el más tramposo y cualquier otro adjetivo relacionado que le queramos sumar (que con seguridad van a encajarle bien) vino y se fue, como si nada en medio de pomposas y exageradas medidas de seguridad, con jinetitos escoltándolo hasta el escondrijo de otro infame o mejor de otra parramandada de infames de los que en un rato voy a hablar, mi voz estuvo, mi voz se sumó a otras muchas (quizá cientos de miles) que traspasaron las fronteras, salieron de todas partes, vociferaron en un conjunto estruendoso y agresivo en contra del matón más estúpido y despiadado, es claro y me regocijo de orgullo al afirmar que por este lado del mundo no queremos saber nada de ese infeliz, que sabemos bien todo de lo que es culpable ese asesino, por lo menos aquí esa es una generalidad, como seguramente sucederá en otros lugares del planeta donde ese maldito ha estado presente, no niego que hubo excesos, a lo mejor aciertan los que dicen que acabar con la ciudad no va a solucionar el problema, no va a acabar la sucia y cobarde guerra que ese miserable libra contra el mundo que somos las mujeres y los hombres que guardan la esperanza de que algún día hagamos la guerra de otra forma, quizá de la misma como hacemos el amor, fue muy placentero en verdad descargar mi ira, mi desprecio, mis ganas de vomitar y hasta la frustración junto con una multitud de airados inconformes, es que siento que estábamos demandando las muertes, las injusticias, despreciando esa absurda miseria, esa lambonería pedante y equivocada que me es muy difícil entender, esa guerra de mierda. Las cosas van mal, eso parece que lo creemos todos, pero, los vecinos ya lo entendieron, las cosas están cambiando para el bien de ellos, pero, ¿qué estamos esperando nosotros?, yo sé bien que aunque parezca, no somos un pueblo tradicionalista, conforme, indolente, ignorante, es ofensivo, atrevido y vulgar que un miserable cómo Álvaro Uribe tenga el descaro de recibir de semejante manera a ese asesino, que defienda a capa y espada a un belicoso, matón, narcoterrorista cómo Jorge Noguéra, que a pesar de las evidencias, se empeñe en desmentirlas con regaños cómo si con eso tuviera la razón, que todo su séquito de obtusos tengan vínculos con esos reales mocha-cabezas, que no tienen otra ideología distinta a la del derramamiento de sangre, ¿cómo no va uno a pensar que el presidente es un paramilitar?, ¿cómo no va uno a sentir rabia, vergüenza cuando este hijo de perra oculta la verdad bajo argumentos tan absurdos y hasta peligrosos diciendo que algunas prensas están “permeadas por el marxismo”? ¿a qué cínico retardatario, capataz, ignorante se le ocurre decir semejante barbaridad? Pues al mismo que recibe con alfombra roja en la Casa de Nariño a un asesino de semejante calibre cómo Jorge Bush!!!

También culpo a las FARC- “EP”, al ELN por todo esto que está sucediendo, si no existieran no habría forma de que la clase política[1] se escudara en la lucha contra el terrorismo para hacer lo que hacen, para robarse todo lo que se roban, para estar en el poder, ¿a quién culparían de todo si no existiera esa guerrilla? ¿Estarían ahora en el poder? Como bien lo decía un amigo la guerrilla es indefendible, no le sirven a nadie, solo le hacen estorbo a un posible cambio democrático, y ¿quién dijo que éste modelo democrático es el único que existe, y que otra forma u otro modelo simplemente es sinónimo de terrorismo? ¿Quién guarda semejantes ánimos totalitarios e irónicamente antidemocráticos? dios no existe, dios puede ser cualquier cosa, puede ser hasta la iglesia católica que se jura protectora, redentora, pero la verdad no es otra cosa más que otro parásito que roba, que engaña, que somete, que es culpable de la indiferencia, del conformismo, de la ignorancia, que confunde, entonces dios es un hipócrita, un mentiroso, un cómplice también, de que tanta gente la pase mal, y también debe pagar. Yo no vine aquí a sufrir o a pasar malos ratos, no le debo mi alma a nadie y a mí no me compran con esos cuentos.
Los colombianos de bien que con toda seguridad somos mayoría no podemos seguir tolerando semejantes brutalidades, esto no se puede repetir, el poder no es para satisfacer caprichos particulares y pataletas de imbéciles como los que nos representan, no puede ser que cada jornada electoral resuciten los muertos y elijan ellos a nuestros gobernantes, me explico, no puede ser que mi bis abuela muerta hace 7 años resucite y vote por Uribe como seguramente resucitarán otras abuelas, abuelos y en general la gente que ya no esta con nosotros, eso sólo pasa en este país, no puede ser que tengamos un gobierno hipócrita, de doble moral, con rabo de paja, que a cada oportunidad nos dan explicaciones sencillamente increíbles, es un compromiso que asumo conmigo y con mi moral denunciar actos semejantes como los que denuncio, olvidémonos de las figuras mesiánicas, seamos honestos Uribe no es Jesucristo, Bush no es dios, son humanos perversos mentirosos por lo que deben morir y ser condenados al olvido!!!
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1. y digo clase política porque independientemente del partido pertenecen a la misma calaña, asisten a los mismos clubes, se reparten igual cantidad de puestos y capitales, dicen las mismas mentiras y estan alrededor de la misma rata


jueves, noviembre 30, 2006

ACRIBILLADOS CON AMOR Y ROCK & ROLL!!!



Sin duda lo que vi y escuche esa noche del miércoles 29 en el Arlequín, ha sido de lo mejor en el año, y va a quedar el recuerdo grabado en mi memoria por mucho tiempo, algo así como para toda la vida, já!! qué curioso,(hago un paréntesis) hace unos cuantos días (vísperas de hallowen) iba con mi primo Willy en un colectivo rumbo a Crabs y hablábamos de lo que podría considerarse como lo más importante del año en todas las materias y eventos, razón por la que nos vimos discutiendo y maldiciendo la suerte de otro año lleno de barbarie e injusticia para los pueblos que habitan en Irak, de cuando se va a acabar tanta mierda con los americanos, un poco sobre el mundial de fútbol, de doce
segundos de oscuridad, de Tinta Roja, de Prueba y Error, de lo que sería el concierto de Joaquinito en Bogotá… en fin, muchas cosas, pero como sabiamente lo decía Willy “el año no se acaba todavía, quedan cosas interesantes por venir” o algo así.
Y una vez más el muy pingajo tenia razón, no hablamos de Pala ni de su nuevo álbum, aún no conocíamos del concierto que nos ofreció Andrecito (mi primo querido) en el Tecal, de lo hermoso que fue el concierto y la noche de Joaquinito, del toque de los Almaparlantes en la media torta y el orgullo de ver el empeño y el aporte de esos locos, inquietos y con alas convertido en una escopetarra y expuesta ante los ojos del mundo en los pabellones de la ONU, del equipo de la equidad campeón de la primera b!!!, de las noches cantervillianas, de lo que se ve abajo, de Aznar en Bogotá, y un poco sobre todo, lo que fue ser testigos del fortalecimiento de algunas relaciones entre nosotros que luego se hicieron bellas, profundas e incondicionales.


Inevitablemente vuelvo a hablar de ese concierto que me arrancó lágrimas de alegría y nostalgia en el Arlequín.
Bueno, tengo deseos enormes de contarles lo que siento y no me mueve otra intención que plasmar, el afecto, el cariño, y el respeto que siento por ese mono querido al que le decimos “Pala” y ofrezco mi versión, algunos encuentros con él, impresiones, emociones del día del concierto entre otras cosas .Vuelvo a ese día y advierto que mi escrito sube y baja y cambia las imágenes, corre, para, se pierde, porque así escribo yo, mejor dicho escribo como hablo y los que me conocen saben que soy más enredado que un saco de anzuelos y que tengo serios problemas de comunicación, por ejemplo esto que les cuento debería estar al inicio, o no?, jajaja!!!
En fin, les apunto acorde me voy reencontrando con ese momento y los otros momentos. Estaba muy ansioso desde que empezó ese día, solo quería que llegara el momento, estuve muy impaciente y contento porque sabia que tendría una preciosa recompensa al llegar la noche, me acordé de lo bien que la pasamos el día que hicimos el videoclip del primer sencillo del disco, y ahora también recuerdo el picadito de fútbol después del almuerzo, de lo contento que estaba Danielito, de las monerías en la silla de atrás de la camioneta, de la pareja de amigos que se besaron toda la tarde, de Leo Carreño diciéndolos qué actitud sirve para esta toma, que le pusiera el brazo a la niña con confianza, ó, aquí ponga cara de yo no se qué, que esta toma no va, que la volvamos a hacer, que no están en el foco, y la Bárbara, Bárbara con su cámara atrapando e inmortalizando todos esos momentos, el episodio bonito ese en el que Pala nos contaba que un sobrinito suyo creía que las vacas eran negras porque no tenían nubes, es decir que les faltaba el color blanco, o algo así, de las risas, de la emoción, de Willy preguntándole a Pala por las expectativas del video, hubo tiempo hasta para escuchar las aventuras de Pala pasándose por epiléptico en el ejercito, jajaja!!!, de los ojos hermosos de Fernanda (la niña que aparece en el video).
Cuide y planeé todo porque no quería imprevistos que me hicieran llegar tarde a la cita de PALABRAS, otro hijo hermoso de la muy querida Piedad que es el amor, la bondad y la ternura en piel de mujer y ese mono querido, terminé mis labores lo antes posible, no dejé tiempo para nada más, recibí un mensajito diciéndome que me esperaban lentejitas con arroz en la casa, que las llaves estaban con el portero, que esperaba al primo en la casa de Sandrilita.
También recuerdo y les quiero contar un poco de las noches en Canterville, al calor que produce la estreches del lugar, la buena música, a Pala diciendo que canterville no existe, que es un holograma, que estábamos en una dimensión desconocida, de la fotos (nuestro deporte nacional), de los sonetos, de la poesía, en fin de los buenos momentos que fueron cómplices a la hora de forjar esa bonita amistad que nos une a todos.

Empieza el concierto quiero un gol!!, con toda la energía, y Richard Narváez… huash!! increíble, grande, imponente, fuerte con esas guitarras, toda la banda sintonizada, temía un poco que no se entendieran las letras de las canciones y que la gente que asistía a ver a Pala por primera vez se perdiera del mensaje, pero no fue así, se escuchaba fuerte y claro, las luces de colores, el efecto con las cámaras de humo, Pala en el centro del escenario acribillándonos con amor y Rock & Roll, Sandrilú de mi mano pendiente del toque, yo veía a los primos en la segunda fila saltando, gritando, batiendo los brazos al ritmo de la música, extasiados, y extasiado yo también, de la emoción y cuando llegó el turno de esa hermosa canción que se llama es esto vale todo, no pude contener el llanto, y lloré como casi nunca, como un niño, los que no conozcan esa canción no creo que puedan comprender y me queda muy difícil explicar, Sandrilú, cuidadosamente acaricia mi mano y mientras lo hace me deja un pañuelito.

El concierto transcurre, aunque siento que el tiempo se pasa muy rápido, y en algún momento Pala, agradece a sus amigos y habla de Andrecito, del Gran Andrecito Correa, de Danielito, de Willy y de mi. Es algo que también le agradezco, porque el placer ha sido todo mió, ahora sentado aquí frente al computador, solo puedo sentirme orgulloso por contar como a mis amigos a los mejores seres humanos que me encontrado por azar en esta vida, a los más increíbles músicos que en sus canciones me hablan de amistad, amor, de Colombia, de la Caracas, de Bogotá.

Terminó el concierto y luego de tanto buscar la billetera de mi primo Andrés Pérez “Wolf” sin haberla podido hallar, me encuentro con Pala a la entrada del teatro y me da un abrazo gigante y fuerte como los que solo él sabe ofrecer, le digo casi gritando muy emocionado, eufórico, orgulloso y satisfecho que ese concierto fue lo mejor, que estuvo una chimba!!!, él diciéndome “Dieguito que chimba hombre, estoy muy contento” y repitiendo el abrazo un vez más. Me vuelve a decir que se siente muy contento.

Sé bien que se me escapan algunas cosas y van a quedar sin ser contadas, aunque sé también que no es la última vez que voy a hablar del Mono querido.
Y ya!!
Fuser!!